10 de Febrero de 2012
Que vuelva el Spielberg feroz
Reconozco que a mí el Steven Spielberg que me gusta es el Spielberg canalla. Pero hace mucho tiempo que no le veo. Permanece escondido bajo una inmensa montaña de algodón de azúcar; nada que ver con aquella obsesiva colina de puré de patatas que hacía Richard Dreyfuss en Encuentros en la tercera fase (1977).

El hiperactivo director y productor regresa este fin de semana con Caballo de batalla (War Horse) una película que, además, llega a la cartelera acompañada de un montón de apellidos, del tipo ¡seis nominaciones al Oscar! y ¡puro cine épico!.

Fenomenal. Con eso quieren decir que en esta historia sobre la amistad entre un chico y un caballo, hay magia de la de antes (de la del cinemascope, imagino), y virtuosismo técnico.
No me parecen malos ganchos. Y seguramente son parte de mi decisión de ver la película. Pero la otra parte está en la opción de reencontrarme con dos intérpretes ingleses de primera, que intervienen en la peli:
Benedict Cumberbatch, mi Sherlock Holmes favorito …
… Y Peter Mullan, actor y director que nos regalado muy buenas historias. En especial, Mi nombre es Joe (1998). Su personaje era entrañable.

En cualquier caso, y aunque seguramente me dejaré llevar por la magia spielbergriana, no creo que este caballo de hoy me conquiste tanto como lo hizo otro podenco de la factoría Spielberg mucho más canalla…

… o como lo hicieron, en su día, los caballos que empujaban el motor de este coche …
Ocurría en la película El diablo sobre ruedas (1971), historia donde empezaba a enseñar los dientes el Steven Spielberg feroz …
¿Qué os parece ? ¿Creéis que el director se ha vuelto blando?
4 ComentariosEnviado por: Julieta














