27 de Enero de 2012
DiCaprio contra Close y Jackie Kennedy
El pulso de este fin de semana coloca a un lado y a otro de la cartelera a dos titanes de la actuación.
Por una parte a Leonardo DiCaprio.

Duo separado por una generación y que, sin embargo, comparte grandes virtudes actorales que pasan muchas veces por abrise a la caracterización, independientemente de cual sea el disfraz o la entoncación, con tal de sacar adelante su papel.
Ambos son la excusa perfecta para que este fin de semana, de metereología inestable y ausencia de Megaupload, practiques el programa doble y te sumerjas en un par de retratos potentes que te van a dar soberbios dramas humanos.
DiCaprio lidera J.Edgar, biopic del creador del F.B.I; un personaje controvertido, siempre turbio y de mala prensa, con el que Clint Eastwood regresa a la dirección.

Si repasas las historias que llevan el sello Eastwood verás que, casi de forma sistemática, ponen el acento en el poder individual; recalcan los valores y las acciones de hombres a contracorriente, rozando con sus relatos el objetivismo que defendía Ayn Rand, la controvertida autora de la novela El manantial.
Aquí Eastwood disecciona con la meticulosidad de un c.s.i. a un hombre de métodos implacables que ponía cara a la necesidad del gobierno de acabar con actuaciones ilegales. Procedimientos que luego, de forma hipócrita, eran despreciados en público por los mismos políticos que se los encargaban en privado.
Una de las capas más sobrecogedoras de este drama es la terrible relación que Hoover tenía con su madre (otra dama de la interpretación: Judi Dench); un ser destructivo y castrante.

Si hay alguna pega que poner a este arrollador y emotivo relato en dos tiempos es una labor de maquillaje en ocasiones algo burda.Porque, por lo demás, esta impecable crítica al poder te cautivará.
Como te seducirá Albert Nobbs, la nueva apuesta de Glenn Close a las órdenes de uno de sus directores fetiche: Rodrigo García (Cosas que diría con solo mirarla, Nueve vidas).

Esta especie de Yentl (Barbra Streisand, 1983) pero sin música y en la Irlanda del siglo XIX, narra las terribles vicisitudes de una mujer desesperada que, para sobrevivir, pasa 30 años de su vida fingiendo ser un hombre. Y como tal es contratada de mayordomo de un hotel.
Reprimida sexualmente y profundamente infeliz, ha conseguido un devenir sin sobresaltos. Hasta que encuentra a un pintor que esconde el mismo secreto que él/ella (os impresionará la increíble composición varonil de la actriz Janet McTeer).

Un secreto que, sin embargo, no le ha impedido llevar a cabo algo que Nobbs quiere: casarse.
A partir de aquí os dejaréis llevar por una historia delicada de feminismo y lesbianismo que, aunque en ocasiones parece más sacada de la televisiva BBC que de una productora de cine, no os exigirá ningún esfuerzo.
Y un recordatorio para las devoradoras de series: el domingo 29 de enero por la noche empieza en el canal Cosmo la miniserie Los Kennedy.
Otra muestra de actores caracterizados y cuyo argumento tuvo sus más y sus menos. La cadena estadounidense que encargó su rodaje, History Channel, se negó a emitirla por presiones de la hija de Jackie y John, Caroline Kennedy, y por las de María Shriver, la ex de Arnold Schwarzenegger. Decidida a desprenderse de ella la vendió a otro canal de no tanto prestigio pero que sí se atrevió a abrirse a las intimidades jamás contadas del matrimonio presidencial.
Al frente del reparto están el oscarizado Greg Kinnear (Mejor…imposible) y Katie Holmes.
Ya veremos si esta miniserie de ocho episodios, es para tanto.
Buen finde!



2 Comentarios
1. Natascia | 3 Febrero 2012 a las 12:57
Buenos días chicos,
este mes el amor por el cine te puede hacer ganar un tratamiento de belleza completo.
Sólo tenéis que contestar a este pregunta en la página oficial de la revista InTouch (http://www.facebook.com/intouch?sk=app_376745212339761) :
¿ Sabríais elegir la mejor película de amor de toda vuestra vida?
¡Que tengáis mucha suerte!
2. Divina Pagana | 15 Febrero 2012 a las 14:52
J Edgar es aburridisima señores; aquel que pueda que la evite, y yo no puedo ser más de Clint E.